
Mientras a nivel mundial se registra, cada vez con mayor intensidad, un proceso de concentración de medios que deriva en la formación de grandes conglomerados periodísticos multimedia; paralela y paradójicamente se comenzó a gestar -en coincidencia con la popularización de internet y las nuevas tecnologías de la comunicación- un fenómeno de multiplicación de voces sobre las noticias que se conoce como Periodismo Ciudadano, Periodismo Participativo o Periodismo 3.0.
“La venerable profesión del periodismo se encuentra en un raro momento de la historia donde, por primera vez, su hegemonía como guardián de las noticias es amenazada no solo por la tecnología y los nuevos competidores, sino, potencialmente, por la audiencia a la que sirve. Armada con herramientas de edición web fáciles de usar, conexiones permanentes y dispositivos móviles cada vez más potentes, la audiencia en línea tiene los medios para llegar a ser un activo participante en la creación y diseminación de noticias e información. Y está haciendo eso en Internet”, dicen Shayne Bowman y Chris Willis en We Media. How audiences are shaping the future of news and information.
Estos autores definen el periodismo participativo como “el acto de un ciudadano o grupo de ciudadanos que juegan un papel activo en el proceso de colectar, reportar, analizar y diseminar información. La intención de esta participación es suministrar la información independiente, confiable, exacta, de amplio rango y relevante que una democracia requiere”.
Dan Gillmor, considerado uno de los iniciadores de este movimiento, considera que el periodismo ciudadano “es uno de los desarrollos más saludables en la historia de los medios”.
“Estamos escuchando nuevas voces –no necesariamente las voces de personas que quieren hacer de ese speaking su medio de vida- pero sí quieren decir qué piensan y ser escuchados, aunque sea por pocas personas”, dice en su libro We the media: Grassroots journalism by the people, for the people.
En ese libro, Gillmor se pregunta qué pasa, cuando desde los márgenes, las personas participan en la búsqueda y diseminación de la información pese a que, admite, habrá mucha gente que prefiera continuar en su rol exclusivo de consumidor de noticias.
Y lo que pasa es que las noticias suman nuevas voces, nuevas miradas y nuevas perspectivas. Y se conocen temas que, por recursos y espacios limitados, no dan a conocer los medios tradicionales.
La situación inquieta a parte del mundo del periodismo profesional que ve mayor competencia al acecho y no sabe cómo ni hasta qué punto conviene abrir el juego a la audiencia. Pero otro sector de los medios ya asumió el desafío de los usuarios y decidió concebir a este nuevo periodismo como “una conversación” (Gillmor).
“La interactividad se convierte en esencial para la información. El mensaje informativo no está acabado hasta la respuesta del público, que ayuda a mejorar las noticias y a perfeccionar el criterio periodístico”, dice el periodista y blogger español, Juan Varela en Periodismo 3.0, la socialización de la información.
Argentina, en estado germinal
El caso más emblemático es el del sitio coreano Oh my news, fundado en el año 2000 bajo el lema ‘Every citizen is a reporter’, que actualmente cuenta con 60.000 colaboradores de distintos puntos del globo.
El fenómeno se viene replicando, con distinta suerte y algunas variantes, en muchos países.
Argentina también se plegó a esta conversación ciudadana que eligió la web como plataforma para expresarse. Al margen de los miles de blogs personales o grupales que difunden información, existen varios sitios periodísticos independientes que invitan a los usuarios a convertirse en ‘periodistas’. Sos Periodista, Crónicas Móviles, Igooh son algunos ejemplos.
Y de a poco, los medios tradicionales, que tienen el respaldo de una marca, se animan a dar más poder a la audiencia. La señal de cable de noticias TN tiene desde noviembre de 2006 un blog donde publica videos y fotografías enviadas por los espectadores. En algunos casos, esas imágenes se difunden en sus noticieros.
Clarín.com ensaya con Cámara Libre, un espacio donde invita a los usuarios a enviar videos y fotografías. También permite los comentarios en todos sus blogs.
Y La Nación.com.ar habilitó en julio de 2007 una herramienta que permite a los lectores comentar todas las notas y vetar aquellos comentarios ofensivos o abusivos.
Estos casos son un síntoma de progreso en la apertura a los usuarios. Pero a la vez muestran que el periodismo participativo en Argentina recién comienza a gestarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario